Las grasas son un elemento clave en la dieta humana, ya que son una fuente de energía fundamental, ayudan a absorber nutrientes y, lo que es más importante, son un vehículo natural para el sabor, ya que la mayoría de los compuestos aromáticos y de sabor son liposolubles.
Por estas razones y debido al auge de las proteínas alternativas y los productos híbridos, en los últimos años han surgido muchas empresas emergentes que ofrecen fuentes de grasas alternativas.
Inversión mundial en grasas alternativas (millones de USD) y número de acuerdos.
Este gráfico muestra que la inversión mundial desde 2016 en grasas alternativas ha ido en aumento, a pesar de una reciente tendencia a la baja, impulsada principalmente por las grandes operaciones realizadas entre 2021 y 2022.
Como ilustra el gráfico, hasta 2017, el número de rondas de financiación en el sector se mantuvo bajo, en gran medida porque las grasas no se consideraban un problema lo suficientemente acuciante como para atraer inversiones. Desde entonces, tanto el número de rondas como la inversión total han aumentado exponencialmente, alcanzando un máximo en 2021, en consonancia con las tendencias más generales del capital riesgo. Aunque la inversión ha disminuido desde 2022, la financiación anual se ha mantenido constantemente por encima de los 60 millones, y es probable que esta tendencia continúe debido a la creciente preocupación por la salud dentro de la industria alimentaria. Además, el número de acuerdos ha seguido creciendo a pesar de la disminución de la inversión total, lo que pone de relieve la aparición de una mayor variedad de soluciones.
El gráfico «número de acuerdos» ofrece una representación más precisa, ya que la tendencia hacia las soluciones para grasas y aceites sigue creciendo de forma constante. Se espera que siga aumentando a medida que avancen tecnologías como la fermentación de precisión y la agricultura celular, y disminuyan los costes de ampliación de la producción.
Además de la tendencia inversora, es esencial examinar los resultados y avances tangibles que están logrando estas empresas. Por ejemplo, Checkerspot, una startup estadounidense que desarrolla aceites mediante fermentación de precisión con algas, se ha asociado con el gigante sueco AAK para producir aceites alternativos a gran escala de forma ecológica.
Por su parte, Nourish Ingredients, especializada en grasas no animales, se ha asociado con el gigante neozelandés Fonterra para desarrollar conjuntamente productos lácteos con grasas derivadas de la fermentación de precisión.
En cuanto al desarrollo de productos, también se han producido avances notables. La empresa californiana Savor, en la que ha invertido Bill Gates, ha creado una alternativa a la mantequilla no láctea adecuada para diversos productos de consumo cotidiano. Otras empresas emergentes, como la californiana Zero Acre Farms, ya cuentan con un producto aprobado que se distribuye comercialmente en EE.UU. y goza de una creciente reputación gracias al respaldo de inversores como Chipotle y Virgin.
Por último, es importante reconocer que el sector se enfrenta a varios retos. Uno de ellos es la dependencia de tecnologías avanzadas, en particular la fermentación de precisión y la agricultura celular, en términos de escalabilidad y reducción de costes. El coste es especialmente crucial, ya que las soluciones actuales tienen un precio superior a la media del mercado. Resolver este problema es vital para captar una mayor cuota de mercado. Además, las barreras normativas pueden plantear retos importantes tanto en términos de costes como de tiempo, sobre todo para las nuevas empresas con soluciones prometedoras pero una capacidad financiera limitada. La aceptación social también será esencial a medida que aumente la concienciación pública sobre estas tecnologías de producción de alimentos.