Miguel Ángel Navarro, experto en productos financieros para comercio internacional, da su visión sobre las múltiples ventajas que las Fintech traen a las empresas y nos cuenta cómo empezar a beneficiarse.
El comercio internacional es uno de los pilares fundamentales de la economía global, facilitando el intercambio de bienes y servicios entre países y regiones.
Este proceso no solo permite a las naciones acceder a recursos que pueden no estar disponibles en su territorio, sino que también fomenta la competitividad, la innovación y el crecimiento económico sostenible.
En España, el comercio exterior ha experimentado un notable crecimiento en las últimas décadas, posicionando al país como un actor clave en el mercado europeo y mundial.
Sin embargo, a pesar de sus beneficios indiscutibles, las empresas que operan en el ámbito del comercio internacional afrontan una serie de desafíos que pueden obstaculizar su desarrollo y, en muchos casos, amenazar su supervivencia.
Uno de los obstáculos más significativos es el acceso a servicios financieros eficientes y adaptados a sus necesidades específicas. Las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, a menudo se encuentran con barreras impuestas por la banca tradicional, que puede resultar lenta, burocrática y poco flexible en la gestión de operaciones internacionales.
Los complejos procesos de cambio de divisas, la gestión del riesgo cambiario, las garantías necesarias para operaciones de importación y exportación, así como la necesidad de financiamiento ágil para aprovechar oportunidades en mercados extranjeros, son solo algunos de los puntos críticos en los que las entidades financieras tradicionales pueden fallar. Este contexto desafiante, en ocasiones crea un vacío que las empresas han de gestionar con creatividad y resiliencia.
Es aquí donde las FinTech, o tecnologías financieras, juegan un papel crucial ofreciendo soluciones innovadoras que se adaptan a las necesidades de las empresas de comercio internacional.
Estas plataformas digitales ofrecen una gama de servicios que van desde pagos rápidos y seguros hasta financiamiento alternativo, permitiendo a las empresas operar de manera más eficiente y adaptarse con agilidad a las fluctuaciones del mercado global.
En este artículo, exploraremos en profundidad cómo las FinTech están revolucionando el ecosistema del comercio internacional en España y el valor que aportan a las empresas en este complejo panorama.
La banca tradicional enfrenta importantes desafíos en la provisión de servicios de cambio de divisas exóticas y transferencias internacionales, especialmente hacia países fuera de la Unión Europea. Estos son algunos de los factores que la convierten en una opción poco rentable y eficiente en este ámbito:
España es el tercer país de Europa en cuanto al número de empresas FinTech. Según los datos del estudio ‘FinTech global visión 2023’, elaborado por Finnovating, en nuestro país hay 977 FinTech activas, lo que nos sitúa únicamente por detrás de Reino Unido (2.439) y prácticamente a la par de Alemania (978).
Y si miramos al resto del mundo, sólo tenemos por delante a Estados Unidos (5.730), India (1.512) y Canadá (1.376).
Una de las principales palancas de atracción de las FinTech españolas es su capacidad de innovación. Estas empresas han destacado por su habilidad para desarrollar soluciones financieras disruptivas que abordan las necesidades emergentes de los consumidores y otras empresas.
En esta línea, la adopción de tecnologías como la Inteligencia Artificial, el blockchain y el análisis de datos están empujando a las FinTech españolas a ofrecer productos y servicios innovadores, eficientes y orientados al usuario”, según especifica AEFI, la Asociación Española de FinTech.
El sector Fintech está revolucionando la forma en que interactuamos con el dinero y los servicios financieros, ofreciendo soluciones innovadoras que se adaptan a las
necesidades de los usuarios modernos. A continuación, presento algunos de los productos y servicios más interesantes para las empresas de comercio internacional:
En conclusión, el auge de las FinTech representa una transformación significativa en el panorama del comercio internacional, especialmente para las empresas en España.
Gracias a la innovación tecnológica, estas empresas pueden operar con mayor agilidad y competitividad en un mercado global.
Sin embargo, para capitalizar completamente los beneficios de las FinTech, es crucial que las compañías adopten una mentalidad proactiva hacia la digitalización y la innovación.
Conscientes de esto, en Tbig hemos decidido acompañar a nuestros clientes en este cambio de paradigma que nos parece esencial para seguir ayudándoles a crecer de forma sostenible. Reducir un 20% el costo de las transacciones financieras internacionales ahora es posible.
Por eso, desde este mes, cuentan con un nuevo servicio de asesoramiento totalmente gratuito sobre cómo empezar a beneficiarse de las soluciones Fintech, tanto en sus operaciones de cambio de divisa exótica como en transferencias internacionales.