El impacto del Impuesto Complementario (Pilar 2) es una nueva figura fiscal que afecta a las fusiones y adquisiciones en España. Desde su implementación mediante la Ley 7/2024 del 20 de diciembre, este impuesto grava la diferencia entre el 15% y el tipo efectivo de imposición sobre las ganancias en cada jurisdicción.
Para quienes están inmersos en operaciones de M&A, este impuesto no es solo un detalle técnico. Puede cambiar la valoración de una empresa, generar costos inesperados y complicar la estructuración fiscal de una compra o fusión. No es lo mismo hacer números antes y después de considerar este impuesto. Vamos a repasar los principales problemas que puede traer y cómo reducir riesgos.
El Impuesto Complementario se aplica a grupos empresariales con 750 millones de euros de facturación consolidada en al menos dos de los últimos cuatro ejercicios. ¿Qué significa esto para las empresas en M&A? Hay tres escenarios posibles:
No es solo un tema de contabilidad, sino de estrategia. No hay margen para sorpresas en M&A.
Los plazos de due diligence suelen ser ajustados, pero este impuesto hace que revisar las cuentas con lupa sea más importante que nunca. Algunos puntos a tener en cuenta:
Una mala planificación aquí puede salir muy cara. Es clave que el vendedor tenga listo un análisis detallado del impacto del impuesto antes de entrar en negociaciones.
Evitar problemas con el Impuesto Complementario no es solo cuestión de números, sino de cómo se diseña la operación desde el principio. Algunas estrategias útiles:
Un detalle importante: hoy por hoy, los seguros de garantía no cubren los riesgos derivados de este impuesto si no se han identificado antes. No hay red de seguridad si algo sale mal.
Más allá de la teoría, en Confianz ayudamos a las empresas a reducir riesgos y diseñar estructuras que eviten problemas con este impuesto. Si estás en proceso de M&A y quieres evitar sorpresas, hablemos y vemos cómo encarar la operación con claridad.
Por Manuel Urrutia