Solo un año después de salir al mercado, la empresa catalana Kloutit, fundada por Albert Algarra, Alexis Pairetti y Adrián Algarra, puede decir que ha superado los 190 clientes activos y que ya opera en nueve países.
Esta tecnológica ha entrado de lleno en el terreno de los chargebacks, siendo la primera herramienta del mundo de defensa automatizada y 100% basada en IA.
La problemática de los chargebacks afecta de un modo transversal a cualquier sector e industria que se base en las reglas de los principales esquemas de tarjetas (especialmente Visa y Mastercard), que funcionan como estándares internacionales; es decir, cualquier negocio (online u offline) que cobre con tarjeta de crédito es susceptible de sufrir chargebacks.
Es por ello que Kloutit tiene entre sus clientes a grandes tecnológicas de diversos sectores, como Wallapop, Cabify, Playtomic, Factorial, TaxDown, Stayforlong y varios grupos hoteleros internacionales; además, según Albert Algarra, CEO de la compañía, “contamos con muchos ecommerces que contratan Kloutit a través de Shopify, y estamos muy orgullosos de poder ayudarlos con nuestra tecnología. También contamos con clientes que, por cláusulas de confidencialidad, no podemos descubrir, pero son empresas líderes en sus sectores mundialmente”.
El fenómeno de los chargebacks, de media, impacta negativamente en un 30% del EBITDA de las empresas y esta herramienta ha conseguido que estas empresas multipliquen por 5,5 la recuperación del capital perdido, llegando a suponer, en algunos casos, más de 1 millón de euros en tan solo un año.
“Con el tiempo que llevamos en el mercado, hemos observado que las empresas que incorporan Kloutit no solo transforman por completo su gestión de chargebacks, sino también su forma de entender el problema. La gestión manual de chargebacks es, para la mayoría de empresas, un proceso poco escalable, con un alto coste operativo y, además, frustrante. Se invierte mucho tiempo y esfuerzo para, en muchos casos, no conseguir recuperar un dinero que legítimamente pertenece al comercio. Con Kloutit, las empresas reducen de forma drástica el tiempo dedicado a la gestión de chargebacks y, con mucho menos esfuerzo, obtienen resultados muy superiores. De hecho, una frase que escuchamos con frecuencia en las reuniones de seguimiento es: ‘Si ahora me quitaras Kloutit, no podría volver a mi forma anterior de gestionar los chargebacks’.”, explicó Algarra.
Operando en España, Portugal, USA, Emiratos Árabes Unidos, Argentina, México, Reino Unido, Italia y Colombia, Kloutit abarca sectores como el Viajes y Turismo, comercio minorista, Retail, SaaS, suscripciones y membership, venta de entradas y eventos, servicios financieros, educación, gaming, etc.
Muy focalizados en el sector del turismo este 2026, Algarra aseguró que “ya tenemos clientes muy relevantes de esta industria y están viendo los resultados. Es una industria especialmente vulnerable a los chargebacks debido a su alta casuística (cancelaciones, cambios, incidencias), la ventana temporal entre compra y consumo y la complejidad operativa con múltiples intermediarios. Además, el ticket medio suele ser elevado y los márgenes son ajustados, por lo que un volumen alto de casos perdidos impacta directamente en la rentabilidad. Reducir chargebacks no solo protege ingresos, sino que también mejora la relación con PSPs/adquirentes y evita penalizaciones por ratios elevados”.
Gran parte del mercado sigue defendiendo sus chargebacks con sistemas que han quedado obsoletos: procesos manuales, mucho tiempo invertido en preparar cada defensa y una elevada frustración al obtener tasas de éxito inferiores a las esperadas, muchas veces sin entender el motivo. Kloutit ha irrumpido creando un nuevo modelo gracias a haber desarrollado una tecnología capaz de generar defensas ultra-personalizadas mediante inteligencia artificial en cuestión de segundos. Esta solución ha demostrado que permite a las empresas recuperar el dinero que pierden mes a mes en chargebacks, mejorar su rentabilidad y, al mismo tiempo, liberar a sus equipos de una carga operativa pesada y repetitiva, para que puedan centrarse en tareas de mayor valor añadido.