Reducir el tiempo entre un accidente y la llegada de ayuda: por qué hemos invertido en Komobi
Casi la mitad de las personas que fallecen en un accidente de motocicleta lo hacen durante los primeros diez minutos. El 75% de las muertes se producen en la primera hora. Los médicos conocen ese periodo como la hora de oro.
Para un motorista, el mayor riesgo no suele ser que la ayuda no llegue, sino que nadie sepa que ha sufrido un accidente o dónde se encuentra. En una carretera poco transitada, un conductor puede permanecer tendido durante largos minutos antes de que pase otro vehículo. Y son precisamente esos minutos los que marcan la diferencia entre la vida y la muerte.
La mayoría de los accidentes de moto ocurren sin que haya nadie cerca que pueda pedir ayuda.
Ese es el problema que Komobi nació para resolver.
Qué hace Komobi
Desarrollada en Sevilla, Komobi es una solución compuesta por un dispositivo y una aplicación que monitorizan posibles accidentes. El sistema detecta un siniestro en menos de un minuto y llama automáticamente al motorista para comprobar su estado. Si no obtiene respuesta, avisa a los servicios de emergencia y les facilita la ubicación exacta del accidente, lo que permite movilizar ayuda, en muchos casos, en menos de cinco minutos desde que se produjo el siniestro.
El mismo dispositivo también protege la motocicleta frente al robo, pero su verdadero valor reside en su capacidad para llegar hasta quien ya no puede pedir ayuda por sí mismo.
Durante nueve meses de pruebas, Komobi detectó más de 2.000 accidentes de motocicleta entre sus usuarios. En la actualidad, protege a más de 25.000 motoristas en diez países.
Por qué invertimos
Lideramos la ronda de financiación de Komobi en marzo de 2022 a través de nuestro fondo BSocial Impact Fund, junto con el Fondo Europeo de Inversiones (EIF), Banco Sabadell, Sabadell Venture Capital y Wayra.
Jesús Carnerero, Beatriz Martín y Fernando Olea fundaron la compañía en Sevilla en 2018. Podrían haber desarrollado un simple localizador para motocicletas, un dispositivo capaz de informar de la ubicación de una moto mediante una suscripción. Sin embargo, decidieron construir algo mucho más ambicioso.
Cuando Komobi detecta un accidente, una persona contacta primero con el motorista antes de movilizar a los servicios de emergencia. Una falsa alarma consume el recurso más valioso en una situación crítica: el tiempo. Pero no detectar un accidente real puede costar una vida. Esa decisión de mantener siempre a una persona en el proceso fue una de las razones que nos permitió entender cómo afronta el equipo el problema que quiere resolver.
Jesús Carnerero resume así la misión de la compañía: «Nuestro objetivo es salvar el mayor número posible de vidas gracias a nuestra tecnología para motocicletas». Por este trabajo, Beatriz Martín fue reconocida posteriormente con un premio en el ámbito de la movilidad.
Desde entonces, Komobi ha seguido creciendo, expandiéndose a nuevos mercados, ampliando su plataforma de seguridad y cerrando una nueva ronda de financiación en 2025 para acelerar su expansión por Europa.
La mayoría de los dispositivos para motocicletas están diseñados para ayudarte a encontrar la moto cuando ya ha desaparecido. Komobi está diseñada para que, el día en que un motorista sufra un accidente, la ayuda ya esté de camino.
Jordi Ferrer
Investment Partner
Ship2B Ventures