Aticco y All Out Capital Partners han puesto en marcha un nuevo vehículo de inversión inmobiliaria centrado en el segmento de oficinas flexibles en España y Portugal. El proyecto contempla una inversión total de 180 millones de euros y aspira a alcanzar una rentabilidad objetivo del 11,5%.
Según ha explicado Aticco en un comunicado, “el programa está diseñado exclusivamente para inversores privados, family offices, empresas familiares e inversores institucionales especializados en el segmento inmobiliario de oficinas”. La compañía añade además que “su propuesta de valor combina la captación del crecimiento estructural del coworking con un modelo de gestión activa y alineación total de intereses entre operador, gestor e inversor”.
La iniciativa surge en un contexto de transformación acelerada del mercado de oficinas, donde los espacios flexibles han ganado protagonismo dentro de las estrategias corporativas. En este sentido, Aticco subraya que “el modelo de oficina flexible ya no representa únicamente una alternativa, sino una solución estratégica adoptada cada vez más por grandes corporaciones, compañías internacionales y empresas en proceso de transformación organizativa”.
El nuevo vehículo impulsado por ambas firmas tiene como objetivo aprovechar esta evolución del mercado mediante la compra, reposicionamiento y gestión de activos inmobiliarios situados en ubicaciones estratégicas de las principales ciudades de España y Portugal.
El coworking gana peso en el mercado inmobiliario
El segmento de oficinas flexibles mantiene una evolución positiva en España y continúa consolidándose como una de las áreas con mayor proyección dentro del mercado inmobiliario. Actualmente, el parque de coworking en el país ronda los 1,5 millones de metros cuadrados, después de haber registrado una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 13% en 2022.
Pese a este crecimiento, la penetración del coworking sigue siendo relativamente reducida, ya que representa únicamente el 4,5% de un mercado total estimado en unos 33 millones de metros cuadrados de oficinas. Esta situación, según los impulsores del vehículo, deja todavía un amplio margen de expansión para el sector.
Las previsiones del mercado apuntan a que, de aquí a 2030, el segmento podría incorporar más de un millón de metros cuadrados adicionales de espacios flexibles. Factores como la consolidación del trabajo híbrido tras la pandemia y la creciente demanda de oficinas con servicios premium —incluyendo gimnasios, restauración, eventos, formación y comunidad— están reforzando el atractivo del coworking como uno de los segmentos inmobiliarios con mayor potencial de crecimiento.
Para los promotores de esta estrategia de inversión, la combinación entre el crecimiento estructural del coworking, la generación de ingresos recurrentes y la alineación de intereses entre los distintos participantes del proyecto “convierte esta estrategia en un nuevo asset class dentro del sector inmobiliario orientado a inversores profesionales.”
Asimismo, consideran que este lanzamiento supone un avance relevante en la institucionalización del mercado de oficinas flexibles en España y abre una nueva vía para invertir directamente en un segmento que continúa ganando relevancia dentro de las estrategias inmobiliarias de empresas y propietarios.