Glovo ultima la firma de la que será una de las mayores operaciones del año: una ronda de inversión de 110 millones de euros, aportados por accionistas actuales, como la japonesa Rakuten, el fondo español ­Seaya y el fondo asiáticofrancés Cathay Innovation, y que da entrada al grupo de restauración AmRest, de Polonia, según explican fuentes cercanas a la operación. En sus etapas iniciales, apoyaron a Glovo los fondos Antai, Caixa Capital Risc, Bonsai y numerosos business angels, que en su mayoría ya habían salido o que han vendido ahora parte de sus acciones.

Glovo, fundada en el 2015 en Barcelona, es una plataforma que se basa en una red de repartidores autónomos para realizar envíos urbanos urgentes. Con esta inversión, fuentes cercanas confirman que la valoración de la compañía se sitúa por encima de los 300 millones de euros. Hace justo un año, Glovo cerró una ampliación de 30 millones, liderada por Rakuten, Cathay y Seaya, y que la valoró en unos 70 millones.

Glovo prevé facturar este año entre 90 y 100 millones de euros, seis veces más que los 17 millones del 2017, según explicó hace unos meses el consejero delegado y fundador, Oscar Pierre. Esta cifra se obtendrá sobre una previsión de 300 millones de euros transaccionados. Aunque la empresa nunca ha detallado más cifras, el sector calcula que en el 2017 el beneficio de explotación ebitda fue negativo de 9 millones, y para 2018 podría ser negativo de más de 40 millones.

Pierre explicó en abril que el plan de Glovo para este 2018 pasa por “llegar a 3 millones de usuarios, 25.000 repartidores, 20.000 comercios asociados, y 800 empleados” (actualmente tiene cerca de 500, la mayoría en Barcelona).

Con esta inversión, Glovo tiene previsto acelerar su expansión geográfica; ahora está en más de 60 ciudades de 17 países, con la prioridad en Latinoamérica y Europa y Oriente Medio; Pierre explicó recientemente que apuesta por ciudades clave como Estambul o El Cairo.

El gigante japonés de comercio electrónico Rakuten, patrocinador del F.C. Barcelona, es también inversor principal en Cabify (la empresa de transporte urbano fundada en Madrid y que junto a Letgo son las dos únicas startups actuales en España que se pueden considerar unicornios -que han alcanzado valoración de más de 1.000 millones de euros-).

Por su parte, AmRest, con sede en Varsovia, es la empresa que después de la caída del comunismo llevó a Europa del Este las franquicias de Pizza Hut, Kentucky Fried Chicken y Starbucks, según informó ayer Bloomberg; en España adquirió La Tagliatella y esta semana ha comprado la cadena de hamburgueserías Bacoa por 3,7 millones

Glovo ha entrado en una competición mundial por hacerse con el mercado de los repartos urgentes urbanos en la que compite principalmente con Uber Eats y Deliveroo. Las empresas de reparto de la denominada “última milla”, especialmente de alimentación, atraen a grandes inversores. A finales de 2017, la británica Deliveroo consiguió 385 millones de dólares para su expansión, mientras que DoorDash en San Francisco levantó 535 millones de dólares en su última ronda, liderada por un fondo de Softbank.

Denuncia de los trabajadores

Un grupo de unos 30 trabajadores de Glovo en Barcelona preparan una denuncia ante la Inspección de Trabajo para demostrar que son falsos autónomos. La denuncia se tramitará a través del sindicato IAC, que está asesorado por el Col·lectiu Ronda. Los empleados de la empresa consideran que no son autónomos sino empleados asalariados. Los trabajadores confían en que la Inspección de Trabajo emita una resolución similar a la que realizó sobre la otra empresas de la competencia (Deliveroo).

Por Mar Galtés / La Vanguardia

Subscribe to Directory
Write an Article

Highlight

3i closes second European CLO, Harvest V...

by 3i Group

3i Group plc (“3i” or “3i Group”), an international investor, ...

Grupo Eurotex Consolidates its Presence ...

by COFIDES

To this end, COFIDES will provide a joint investment loan of 200,000 e...

Photos Stream